viernes, 11 de septiembre de 2009

Entrevista de Joan Mundet

La presente entrevista apareció en la web del amigo Joan Mundet, en su revista electronica CAYOLARGO nº 6

Caricatura dePaco Nájera realizada por Joan Mundet.

Esta entrevista esta realizada via e-mail, conozco a Paco Nájera desde La Massana comic de 2006, desde entonces hemos coincidido varias veces compartiendo profesión e ideas alrededor del llamado 8º arte.
Gracias Paco por el trabajo, la paciencia y la dedicación. PACO NÁJERA ORTEGA -

¿Qué es lo que te motivo para dedicarte al 8º arte?
Dedicarse a este oficio, al menos en lo que a mi respecta, no es algo que decidí en un momento concreto. Yo devoraba tebeos desde mi más tierna infancia y me gustaba dibujar. No sé que fue primero, pero ambas cosas han estado siempre íntimamente relacionadas. Había por tanto una especie de retroalimentación. Esa es una constante que se ha mantenido siempre y no recuerdo un momento decisivo en el que yo decidiera ser profesional. Simplemente vas haciendo cosas, intentando aprender y mejorar. Un buen día las puedes ver publicadas en un fancine y otro te das cuenta de que las puedes publicar en una revista comercial e incluso cobrando algo. Por tanto hay algo de evolución natural y lógica.
-¿Cuándo empiezas a plasmar en papel tus inquietudes?
Confieso que mi aprendizaje autodidacta en el dibujo ha tenido siempre como referencia los tebeos. Sin embargo mi práctica en el dibujo, durante mucho tiempo fue la ilustración. La narrativa es algo que veía tremendamente difícil. De hecho aún lo pienso. Tuvo que pasar bastante tiempo hasta que me vi con ánimos de acometer la realización de una historieta. Recuerdo que una de las primeras que hice y con la que participé en un concurso recibió un premio. Un premio un tanto frustrante ya que me consideraba mejor dibujante que guionista y, en cambio, el premio que recibí fue al mejor guión.
-¿Qué dibujantes y escritores te han influido?
Mis referencias historietísticas han sido muchas y han variado según las épocas. De crío y en el género aventurero me gustaba sobremanera El Capitán Trueno y, como no, Ambrós y Angel Pardo. Otra serie que me encantaba era Pantera Negra y Miguel Quesada me parecía un dibujante soberbio. Había como no otros muchos que sería muy largo enumerar, pero por citar algunos diría José Ortiz, Luis Bermejo, Longarón... En género humorístico leía todo lo que caía en mis manos, tanto de Bruguera como de Valenciana. De la primera me gustaban mucho Vázquez, Ibáñez, pero sobretodo Raf; de la segunda, la elegancia de Nin, pero sobretodo Rojas de la Cámara.
Ya en tiempos más recientes y nos situamos en el boom de los 80, que es probablemente donde yo me forjé como dibujante hubo sobretodo dos dibujantes que me marcaron más que ningún otro: Carlos Giménez y Víctor de la Fuente. Me parecían y me siguen pareciendo dos auténticos monstruos de la historieta en España. De ellos y de algunos otros como Font, Azpiri, Fernando Fernández, Jesús Redondo...intenté beber, técnicamente hablando.
-¿Cuales son para ti las mejores obras?
En el terreno de los clásicos, sin duda El Capitán Trueno. En humor, el Superlópez de Jan. Casi toda la obra de Carlos Giménez y en particular Paracuellos. El Haxtur de Víctor de la Fuente que conocí en la revista Trinca fue para mí un auténtico revulsivo, en un tiempo en el que yo me había alejado parcialmente de los cómics. Breccia también me ha parecido uno de los grandes maestros, es difícil escoger una obra suya porque cada una tiene el encanto de una trayectoria riquísima y en constante evolución, probablemente Mort Cinder resuma mejor que cualquier otra esa búsqueda constante del maestro.
-¿Cómo te planteas la narración?
Debo decir en honor a la verdad que en cuestión de cómics a mí me ha de entrar por el ojo. Con ello quiero decir que un dibujo atractivo a mí me parece fundamental para que una historia me guste. Quizá por ello, cuando abordo una historia me preocupa que haya una imbricación lo más perfecta posible entre el texto y el dibujo. Hasta el punto de que ya en los preliminares de un proyecto necesito visualizarlo. Guión y story board es algo que hago al unísono. En el aspecto narrativo intento adecuar la historia que quiero contar al tipo de público al que me dirijo. [Photo] Es algo que me parece fundamental, el tener en cuenta al lector a la hora de elaborar una historia y que no siempre ocurre en este medio, donde el dibujante suele tocar temas que le gustan y utilizar un grafismo que le es grato en lugar de priorizar al lector.
-¿Cómo trabajas con un guión ajeno y con un guión propio?
Trabajar con guiones ajenos y más si son buenos, suele ser muy cómodo, porque aunque siempre se tenga un cierto margen de maniobra, lo cierto es que algunos aspectos técnicos ya te vienen indicados y a mí me gusta respetarlos bastante. Sin embargo, suelo echar de menos la responsabilidad total en una historia y aún cuando he trabajado con bastantes guionistas, y buenos, necesito volver a concebir una historia desde cero. Implica un mayor riesgo y un mayor trabajo pero siento la historia que cuento más mía, más impregnada de mi personalidad creativa y por tanto el trabajo me resulta mas gratificante.
-¿Cómo es tu trabajo desde la idea a la pagina final?
En este oficio tan autodidacta, donde cada maestrillo tiene su librillo, mis pautas a seguir son las siguientes: Procuro partir de una idea central y acto seguido pienso, como si de un guiso se tratara, en los ingredientes adecuados y en la proporción de los mismos para acercarme en una primera instancia al ritmo narrativo que le quiero dar y que irá en función del tipo de historia.
Todo esto lo suelo trabajar en la cabeza y como mucho tomo nota de algún aspecto relevante que no quiero olvidar. Cuando lo tengo más o menos claro, trato de esbozar sobre el papel una especie de módulos arguméntales y veo la forma de engarzarlos en una estructura unitaria.
Hago una especie de story board/guión donde ya acometo un primer acercamiento a la distribución de viñetas en la página así como los diálogos.
Con esta primera visualización logro hacerme una idea de la historia en su conjunto, dónde y en qué flaquea para subsanarlo en el story board/guión definitivo. No obstante aún me reservo un cierto margen de maniobra para la plasmación final a lápiz.
-¿Cómo te documentas, utilizas modelos?
La documentación me parece fundamental y dedico bastante tiempo antes y durante la realización de la historia a buscar todo lo concerniente a la misma. En muchas ocasiones es la misma documentación la que te proporciona algunas claves que pueden modular y enriquecer la trama inicial. Hay que reconocer que si bien hace unos años el recurrir a enciclopedias y demás era algo imprescindible, hoy internet ha facilitado muchísimo las cosas.
Modelos no he utilizado nunca, salvo la mujer o los niños a los que cuando una pose o encuadre se me resiste, les hago adoptar unas posturas extrañas y trato de verlos desde ángulos más extraños todavía. Y como las manos me parecen un elemento expresivo de primer orden, he de decir que me las tengo muy vistas. Las propias, digo. -
¿Que opinas de la situación actual del 8º arte en España?
La situación del cómic en España es la que es, y lo que me sorprende es que sobre un hecho objetivo se puedan escuchar diagnósticos tan dispares. Desde hace ya bastantes años, en España el cómic ha dejado de ser una industria dirigida a un gran público para convertirse en otra cosa. El cómic permanece y con una oferta abundante pero ya con una vocación inicial minoritaria. No entro en si esto es bueno o malo, o si el cómic hoy está más cercano al arte que antaño. Yo soy de la opinión, y probablemente porque es lo que mamé historietísticamente hablando, de que el cómic nació con una clara impronta popular y que en este empeño no se debería cejar. Aún cuando la situación no invite al optimismo, sigo viendo a un público potencial fuera de los ámbitos comiqueros que se podría recuperar para el cómic si se le hace una oferta atractiva y se sabe y puede llegar a él. Es lo que intento hacer con la serie que tengo en curso: Tartessos.
-¿Cómo ves su futuro?
El futuro por propia definición es siempre incierto. Y por tanto las proyecciones que se hagan, y más en unos tiempos tan cambiantes como estos, han de contar con nuevas variables. El cómic como tal es muy joven y creo que tiene aún un enorme potencial e incluso una gran capacidad de adaptación, por tanto yo no lo veo peligrar en si mismo. En una sociedad de la comunicación el reto está en encontrar las vías adecuadas para llegar a los lectores. Aún es pronto para sopesar si con otros soportes distintos al tradicional papel, el cómic podría encontrar una vía nueva.
-¿Como desearías que fuese?
En todo caso y como señalé anteriormente, a mi me gustaría que el cómic recuperara el favor del gran público. Y para eso hace falta industria. Y para que haya industria ha de haber un sector profesional serio y con criterios. No creo descabellado el pensar en una oferta variada y de calidad que pueda conectar con un gran número de lectores.
-¿Quieres añadir algo mas?
Y por último me gustaría señalar que tu adaptación al cómic de El Capitán Alatriste es algo que va en la buena dirección. Hoy en día apenas se hacen adaptaciones literarias al cómic rompiendo con una tradición que había en este país, muchos recordamos las Joyas Literarias de Bruguera. Lógicamente los tiempos cambian y retomar algo por el estilo exigiría unos trabajos más elaborados y de mayor calidad, pero lo cierto es que ese es un campo muy atractivo y que hoy en día está bastante virgen.

Paco Nájera caricaturizado por Luis Carlos Fernandes
Perfil biografico:
Yo nací allá por el año 1959, año que dicen que marcó el inicio de la España moderna con la llegada del Opus Dei al gobierno y de las suecas a nuestras playas. Lo cierto es que en mi pueblo, Jabalquinto de unos 2500 habitantes y localizado en la última provincia española en renta per cápita, Jaén, esos tímidos cambios aún tardaron en llegar.
Recuerdo una época bastante gris y en mi caso los tebeos y el cine constituían una válvula de escape de primer orden. Creo que era un crío un tanto atípico porque si bien vivía la calle como otros de mi generación, lo cierto es que me reservaba un tiempo considerable para la lectura de tebeos y para intentar emular torpemente a aquellos dibujantes que me fascinaban. Paco Nájera caricaturizado por Luis Carlos Fernandes Tal era el respeto que me inspiraban que durante mucho tiempo el intentar hacer yo una historieta me parecía una empresa inalcanzable. Pensaba que jamás alcanzaría esas cotas y me contentaba con recrear en dibujos, motivos y escenas que me atraían especialmente. Quizá el aislamiento y el ámbito rural en el que vivía lo acrecentaba.
Quizá por ello sólo cuando me alejé de allí y pude conocer a gentes que abordaban la creatividad en diversos campos me animé a hacer mis primeros pinitos en el campo de la historieta. Siempre concebía las historias que hacía como un aprendizaje, un rodaje y siempre pensaba que el tramo a recorrer era muy largo. Pensaba y pienso que éste es un oficio tremendamente difícil.
Sea como fuere hace ya más de veinte años que vengo dándole al lápiz con la vista puesta en conseguir que mi trabajo hoy o en el futuro provoque en el lector las mismas sensaciones que producían en mí muchos de aquellos tebeos de la infancia.
Monográficos:
-ICONOMIAS SUMERGIDAS.
-SEIS POSTDATAS A UN TIEMPO.
-La parodia EL CAPITAN TRONADO.
-SWORD presenta a PACO NÁJERA.
-EL CAPITAN TRUENO. HOMENAJE.
-EL BOCETO.
-GAÑAN EL BESTIAJO.
-HECHICERO.
-CHUNGO.
-RETAZOS.
-TARTESSOS. La ruta del estaño.
-TARTESSOS. La espada de Crisaor.
-TARTESSOS. Odisea en Iberia.
-TARTESSOS. El pasado atlante.
Bibliografía
Colaboraciones en revistas: Alsur (Jaén), Cuadernos de Humor (Madrid), Actualidad Económica, Futuro Asegurador, Tótem, Supermortadelo, Súper Zipi y Zape, De Tebeos, Eros Comix, Humor Sexi, Barcelona Cómics, The Realm, Plaza Mayor, Círculo Andaluz de Tebeos, Opar, Circulo de Lhork, Voz en Off...
En Diarios: El País de las Tentaciones, Opinión (Murcia), Ideal (Granada), Jaén y Diari d’Andorra.
Ilustraciones y portadas en libros: Conan un estudio sobre un mito, En breve conquistaré esta tierra, Mi señorito el maqui, Víctor de la Fuente homenaje, Homenaje a Carlos Giménez y Un autobús blanco y verde.
Trabajos de publicidad, cartelería, logotipos, ilustración de proyectos turísticos y caricaturas por encargo.
Colaborador en portales de Internet como: El Can, Jaén actualidad, etc.
Colabora con un equipo de humoristas y caricaturistas en contenidos gráficos para móviles.
En la actualidad es responsable, en la parte gráfica, de la revista quincenal Cruciletras y colabora con la revista infantil Muy Interesante Junior.
Su trabajo más ambicioso hasta la fecha, es Tartessos, serie de cadencia anual.

¿Cual es l a página que más ha influido en tu vida?
Bueno, en realidad son dos páginas que constituyen una mini historieta de la obra Paracuellos de Carlos Giménez y que lleva por título Tito.
Recuerdo haberle dicho, epistolarmente, a Carlos Giménez en una ocasión que era ésta la única historieta de las muchísimas que han pasado por mis manos con la que yo derramé alguna lágrima. Son estas dos páginas, en una sucesión de pequeñas viñetas sin la separación típica entre ellas, un prodigio de narrativa, sensibilidad y puesta en escena.
Pablito, un niño de corta edad, que vive en un medio hostil como es uno de aquellos colegios de Auxilio Social, un día recibe la visita de su hermano mayor. Un breve paréntesis en la rutina de su vida en el colegio, pero que recoge con una maestría envidiable las carencias de aquel niño: el calor familiar, regalos, comida, la ausencia de la férrea disciplina, los espacios abiertos...
Tras la vuelta al colegio y la marcha de su hermano, aquel niño queda solo, minúsculo y desamparado en aquel patio del colegio. Sorprende que con tal economía de medios y en sólo dos páginas, el autor logre trasmitirnos con tal fuerza emoción y sentimientos.